El uso de las criptomonedas en Latinoamérica ha cobrado relevancia en los últimos años. Sin embargo, para muchos países, la gran barrera es que su uso se limita a un método de inversión especulativa en lugar de medio de pago o como activo alternativo al peso.

Algunas monedas como el bitcoin se han concentrado principalmente en países como Estados Unidos, Rusia o Nigeria, pero su relevancia en América Latina y el Caribe también ha crecido de forma constante.

América Latina alberga cinco de los treinta países principales en el índice criptográfico de este 2023 de la plataforma de datos de blockchain Chainalysis: Brasil (7), Argentina (13), Colombia (15), Ecuador (18) y México (28).

La gran tarea de las startups que promueven el uso de criptomonedas es que su uso se haga cada vez más democrático en los países donde no lo es.

Bitso en México, Mercado Bitcoin en Brasil, y Ripio en Argentina han logrado posicionarse fuertemente a nivel regional en temas de intercambio de monedas digitales e incluso, en el caso de Ripio, han creado su propia criptomoneda.

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Criptomonedas para finanzas de la realidad latinoamericana

Argentina es un caso de uso práctico. Ahí Manuel Beaudroit fundó Belo en 2020, un exchange de criptomonedas que las está insertando en la vida cotidiana de sus usuarios.

Desde años atrás Beaudroit tenía la idea de “construir un producto que le permita a la gente vivir en cripto todos los días”, dice el CEO de Belo.

Beaudroit asegura a Contxto que hay diferentes casos de uso para cada mercado. “Por ejemplo, en Argentina es un caso de uso práctico, se usa justamente para vivir; en el caso de México se usa bastante para todo lo que tenga que ver con remesas y en el caso de Brasil se usa bastante para trading, o sea, arbitrar diferentes monedas”.

En México ya el 5% de las remesas que recibe el país se transaccionan en criptomonedas, aseguró Daniel Vogel, CEO global y cofundador de Bitso, en un encuentro con medios de comunicación el año pasado.

Esta cifra es posible gracias a la combinación de personas que envían su dinero del extranjero y de empresas de remesas que automatizan el proceso y reducen costos al utilizar Bitso, la plataforma de exchange cripto valuada en USD$2.2 millones de dólares.

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En septiembre de 2022, Bitso firmó una alianza con Africhange, una empresa afrocanadiense de remesas con más de 5,000 usuarios que busca facilitar los pagos transfronterizos entre Canadá y México.

El caso de uso de envío de remesas se está haciendo popular, pues elimina intermediarios y permite a las personas recibir su dinero prácticamente en tiempo real.

Ese carácter de inmediatez ha hecho que las criptomonedas también se usen para pagar salarios a los empleados remotos, que más que nunca están en boga. A principios de este junio, Belo hizo una alianza con Payoneer, una plataforma digital de soluciones financieras que permite a empresas y profesionales hacer negocios globalmente.

Payoneer sirve como puente para que profesionales y empresas latinoamericanas puedan participar en la nueva economía global, permitiéndoles pagar y cobrar internacionalmente con cuentas multidivisa de manera simple, transparente y segura.

A través de esta integración con Belo se busca ampliar la flexibilidad financiera y mejorar la experiencia de uso de los usuarios, quienes podrán comprar bitcoin y ether. Pero, más allá de los pagos transfronterizos, un caso de uso más aterrizado en el día a día es pagar servicios con criptomonedas, que Belo habilitó hace más de tres meses.

En la plataforma de Belo, los usuarios en Argentina “pueden pagar el servicio de electricidad, la boleta de agua o el colegio de sus hijos; era algo que nos estaba faltando y que cada vez más usuarios están usando”, dice el emprendedor.

En diferentes países Belo cuenta con 130,000 usuarios. Hace un año eran apenas 100,000, Beaudroit dice que ha tenido un crecimiento muy abrupto.

Crypto Currency payments Latam
La usabilidad es la principal premisa de las criptomonedas en Latam.

El emprendedor argentino busca que Belo sea un jugador dominante en el mercado. “Nos encantaría abrir operaciones en el resto de los países de Latinoamérica; nos entusiasma muchísimo México, Colombia, Brasil, Perú y Chile”.

“El secreto es entender un poco cómo ajustar el producto en cada uno de los mercados, para ser realmente relevante y, en definitiva, traer una solución real a la gente”, reconoce.

“El freno que había en adopción global de cripto era que no estábamos haciendo unas plataformas para que la gente pudiera realmente aprovechar esta tecnología y usarla todos los días, no había un valor percibido bien concreto”, considera Beaudroit.

Avances y retrocesos en la adopción de cripto

En 2022 América Latina fue el séptimo mercado de criptomonedas más grande a nivel global, según el informe anual de Chainalysis. No obstante, la adopción aún no es generalizada ni lo suficientemente popular.

“Todavía estamos en una etapa temprana en cuanto a cantidad de usuarios, la última estimación era de aproximadamente 200 millones de usuarios, a nivel global. En el próximo año y medio ese número posiblemente se duplique pegando al medio millón de usuarios para 2025”, dice el CEO de Belo.

La adopción tuvo un freno el año pasado cuando se vivió una gran caída del valor de las principales criptomonedas. Esto ocasionó, en gran parte, el colapso y muerte de FTX, una de las plataformas cripto más grandes en el mundo.

El profesor del departamento de contabilidad y finanzas del Tecnológico de Monterrey, Campus Estado de México, considera que, debido a lo anterior, las criptomonedas han perdido gran parte de su atractivo para muchas personas que aún no se atrevían a probarlas. “Será complicado que las empresas de criptomonedas atraigan nuevos clientes”.

Magaña recomienda a los usuarios apostar por criptomonedas estables, es decir, aquellas que están respaldadas por el comportamiento que tiene el dólar o las que se basan en el comportamiento del Índice Nasdaq.

En el frenesí de los bull markets de cripto (mercados alcistas) algunas empresas listan cualquier activo que se les ofrecen a sus usuarios, dice Beaudroit, pero la clave está en ser conservadores como plataforma y usuarios. En Belo han brindado una oferta limitada con activos que están bastante testeados en el mercado, explica su CEO.

Más de un tercio de los latinoamericanos dijo haber utilizado stablecoins (criptomonedas estables) para una compra regular, frente a apenas el 11% de aquellos que respondieron en todo el mundo en un estudio llamado New Payments Index 2022, realizado por Mastercard, la empresa de pagos que ha respaldado varias tarjetas de crédito de criptomonedas como las de Bitso y Belo.

El hecho de que grandes empresas como Mastercard o Mercado Libre entren al mundo cripto da más confianza a los usuarios.

En marzo Mercado Pago, la filial fintech del marketplace argentino, se alió con TruBit, una plataforma de criptomonedas mexicana fundada en 2020, para proporcionar un método seguro y fácil de usar para comprar criptomonedas. Los usuarios de Mercado Pago pueden depositar dinero convencional a su cuenta y luego comprar criptomonedas.

La incursión de Mercado Libre en cripto empezó poco antes, en 2022, cuando permitió que sus usuarios en Brasil y México compraran criptomonedas bitcoin (BTC) y ethereum (ETH) a través de su fintech.

Sin embargo, pese a los pronósticos positivos de los defensores de los criptoactivos, desde hace tiempo se ha batallado para convencer a los reguladores, inversionistas y clientes comunes de que es confiable realizar transacciones con alguna criptomoneda.

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