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Agentes Cognitivos: La nueva ola de las startups de IA

Stiven Cartagena

Por Stiven Cartagena

marzo 18, 2026

El paso de la inteligencia artificial generativa a los agentes cognitivos es un tema que sucedió en los últimos meses. Esta tecnología no solo se usa para procesas información, sino que además añaden el plus de razonar y ejecutar tareas por su cuenta. Ya vimos lo que pasó con el popular Moltbook. La inversión en IA alcanzó los $212 mil millones de dólares en 2025, un aumento del 85% interanual, los agentes cognitivos se perfilan como la última revolución entre humanos y software.

Los capitalistas de riesgo lo han identificado como la próxima apuesta de inversión. En el último año, el flujo de Venture Capital hacia startups de IA ha alcanzado cifras récord, con un enfoque creciente en capacidades «agénticas». Actualmente, se estima que el mercado global de agentes de IA está valorado $7.516 millones de dólares, demostrando que la apuesta es real.

Si bien Latinoamérica se posiciona hoy como un terreno fértil y estratégico para la adopción de estas innovaciones, las startups están integrando agentes cognitivos para modernizar infraestructuras heredadas y optimizar la experiencia del usuario y aportando por consolidar la tecnología desde sus propios nichos.

En Contxto conversamos con Luis Guillermo Pardo, CEO de Kognia. Esta startup desarrolla sistemas de razonamiento avanzado a través de su plataforma Alan, integrando la visión histórica de la computación con las capacidades de la IA de última generación.

Contxto: Vamos a hablar de un tema que ha sido tendencia durante los últimos meses, diría yo, y son los agentes de IA, ¿cierto? Esta es una industria que se ha movido bastante; pero me gustaría comenzar esta conversación, Luis Guillermo, por cómo explicar esa llegada de los agentes cognitivos, ¿cierto? ¿Por qué está ahondando una nueva generación de startups en este ámbito?

Luis Guillermo Pardo, CEO de Kognia: Bueno, el tema de los agentes cognitivos tiene una raíz que viene de todo ese gran movimiento que empezó con la inteligencia artificial generativa, en la cual básicamente teníamos sistemas inteligentes que eran capaces de responder preguntas complejas, etcétera. A partir de la aparición de los modelos de lenguaje como tal, empezó una nueva generación que se subdivide de este mundo tan interesante, que se llaman agentes cognitivos. Estos no son más que conectar esa inteligencia general que nos proveen los modelos de lenguaje con todo un ecosistema de información externa, permitiendo que estos sistemas sean capaces de razonar, de actuar y de ejecutar tareas que anteriormente solamente estaban reservadas para los seres humanos. Entonces, esto abrió una cantidad de puertas, elementos y dimensiones en donde hay una nueva generación de habilitadores a nivel de transformación organizacional, sobre todo, que han permitido impulsar este nuevo fenómeno.

Contxto: Quisiera entender un poco lo que hacen desde Kognia. Ahora sí, de pronto me contarías un poco cuál es el papel que juega la startup en este universo.

Luis Pardo: Kognia es una compañía básicamente de agentes cognitivos de última generación que utiliza estas nuevas capacidades de la tecnología y de la inteligencia artificial para resolver desafíos bastante complejos que tenemos en la industria.

Nosotros en Kognia tenemos una solución, una plataforma que se llama Alan Agentic Systems. El nombre de Alan —que mucha gente nos pregunta por qué se llama así— es básicamente debido a Alan Turing. Él propuso una serie de postulados alrededor de los años 50 que tenían que ver con el razonamiento y con lo que hoy llamamos la «prueba de Turing», que consiste en identificar si es una máquina o un humano el que está interactuando, logrando que esa línea sea casi imperceptible. Hemos traído estos conceptos de sistemas de razonamiento y aprendizaje continuo sumados a la ola de los agentes cognitivos para resolver problemas de gran impacto en las organizaciones.

Esa plataforma, Alan, tiene básicamente dos verticales de producto: Alan Customer Experience, en donde tenemos una suite completa de soluciones de servicio al cliente (agentes de voz de última generación, chatbots, avatares, agentes multimodales en pantalla, etc.); y la parte de Process Intelligence, impulsando procesos de back office relacionados con lo que no es servicio al cliente y que trata de transformar la forma de operar de las compañías. Eso es básicamente lo que hacemos en Kognia.

Contxto: Pero digamos, ¿cuál ha sido tu mayor reto como fundador de Kognia al utilizar esta tecnología y entrenarla? ¿Cómo hicieron para lograr que en ambas corrientes pudiera aprender tácticas?

Luis Pardo: Ese ha sido un desafío bastante interesante, Steven. Gracias por preguntármelo, porque para que estos sistemas funcionen de manera empresarial, tenemos que conectarlos al ecosistema de información que tenga la compañía a la que estemos brindando el servicio. Algunos sistemas tienen servicios web, APIs, etc., por lo que es fácil conectarlos de manera segura. Otros sistemas de información un poco más legacy (heredados) han sido mucho más complejos, pero aún así hemos desarrollado una serie de técnicas y soluciones que nos han permitido conectar estas fuentes de forma segura.

Una vez tienes las fuentes conectadas, el desafío es que un sistema artificial de estilo agéntico logre efectivamente orquestar estas fuentes y consultarlas cuando la inteligencia artificial defina que hay que hacerlo. Eso es un reto técnico bastante complejo. Nos tomó meses de laboratorio e investigación con metodologías muy enfocadas al resultado, pero al final logramos tener un gran producto.

Te pongo un ejemplo práctico en la línea de Customer Experience: resolver reclamos, que es de lo más complejo. Imagina una empresa de telecomunicaciones donde llama un cliente diciendo: «Hola, soy Luis Pardo». Hay un proceso de autenticación, pero quien responde es una IA que está en el centro de la interacción; ya no es un humano con un habilitador, sino que la IA es la protagonista en el primer contacto. Si la persona dice: «Me ofrecieron un descuento del 15% si me pasaba a esta empresa, van 5 meses y no me han dado nada», nuestro sistema de razonamiento avanzado, que llamamos Alan Reasoning Engine, recibe la petición y le dice: «Hola, María, no te preocupes, ya vamos a consultar los sistemas», tal cual como lo haría un humano.

¿Qué hace nuestra inteligencia? Sin haberle dicho de manera anticipada qué pasos exactos seguir, ella misma define: «Primero voy a consultar en el CRM el contrato de María». Ve que contrató internet y telefonía por 100 mil pesos. Luego va al sistema de facturación e identifica que se le han cobrado los 100 mil pesos sin descuento. Después va a otra tabla donde están los acuerdos comerciales y encuentra el descuento del 15%. Con estos tres elementos, el motor de razonamiento saca una conclusión en tiempo real: «Señora María, efectivamente usted tiene razón. A partir del próximo mes haremos efectivo el descuento y, para resarcir los inconvenientes, le vamos a regalar cuatro meses de HBO».

Es un ejemplo. No entrenamos la IA para tareas determinísticas, sino que damos lineamientos y un ecosistema de información donde ella es capaz de razonar y actuar para resolver desafíos del cliente.

Contxto: Excelente. Luis, ahí me das paso a la próxima pregunta sobre el aporte del equipo humano en este sistema. He escuchado y leído a muchos fundadores decir que la IA va a reemplazar a los humanos. ¿Qué piensas tú al respecto? Es un proceso que está completamente automatizado y ayuda mucho, pero ¿hasta qué punto el sistema ofrece esta solución y en qué punto se pasaría al humano? ¿Realmente la IA es un complemento o será un reemplazo a largo plazo?

Luis Pardo: Mira, esto es como lo que hemos visto en anteriores revoluciones industriales. Estos cambios significativos en la tecnología impactan el rol del humano en el proceso y en la sociedad. El primer punto es que la inteligencia artificial de última generación y los sistemas de razonamiento avanzado sí tienen la capacidad de «reemplazar» al humano en ciertas tareas que requieren razonamiento.

La diferencia entre hoy y otras revoluciones es que ahora lo que estamos escalando no es la fuerza, sino el razonamiento humano. Leía en un artículo que en poco tiempo la mayor propiedad intelectual de la humanidad estará en los servidores. La tecnología hoy es capaz de escalar el razonamiento a un nivel sin precedentes.

¿A dónde voy con esto? Definitivamente la IA puede reemplazar tareas humanas. De hecho, lo que hacemos en Kognia es AI-first: el primer contacto es con la IA y ahora el humano se convierte en un apoyo o en un «desborde» para cuando la IA no tiene el contexto o hay un fallo en el sistema. Esto debería ser un flujo residual, no el permanente.

Esto implica que la industria hoy tiene una alta susceptibilidad de reemplazar profesionales, incluso de alto nivel cognitivo, por sistemas expertos capaces de escalar el razonamiento. No obstante, los humanos tenemos otro rol. La IA no funciona si no le das un objetivo, si no tienes una buena ingeniería de prompts, si no hay una arquitectura adecuada o si no damos lineamientos para la empatía. Se generan nuevos roles y capacidades que los humanos debemos adoptar, como la creatividad, el análisis y el sentido crítico, para poder generar los objetivos que realmente necesitamos.

Contxto: Pero al final del día, si nosotros somos los que usamos el aplicativo, seremos quienes tomemos en cuenta esa información o no.

Luis Pardo: Quiero comentarte algo muy interesante que estamos haciendo en Kognia. En Alan Customer Experience, para el canal telefónico (agente de voz), estamos utilizando inteligencia artificial para testear a los mismos sistemas de IA.

Tenemos una solución llamada Alan Hive, un panel de agentes que emulan a cientos o miles de personas con personalidades distintas. Llaman al agente de voz con diferentes situaciones: unos emulan saber de tecnología, otros ser personas mayores con ciertos déficits o diferentes casuísticas. Imagínate esto: una inteligencia hablando con otra inteligencia para testear el comportamiento y ver cómo resuelve los problemas. Esto ha sido absolutamente increíble; hemos visto que tiene un potencial sin precedentes.

Contxto: Pasando a otra arista, Luis, el tema de la competición. ¿Cómo es el mercado actualmente en cuanto a startups enfocadas en estas tecnologías? ¿Crees que tienen su propio nicho o se está generando una competencia fuerte?

Luis Pardo: Creo que hay varias premisas. Primero, estamos en una fase muy temprana. Estamos en un camino acelerado hacia la AGI (Inteligencia Artificial General), que no solo resuelve problemas matemáticos, sino que es capaz de plantear nuevas teorías.

Están saliendo muchas compañías y startups haciendo un trabajo increíble. Normalmente se enfocan en un nicho porque este campo es demasiado amplio. En Kognia, estamos tratando de generar una propuesta de valor integrada; una plataforma más allá de automatizar un proceso particular. Nosotros intentamos cambiar la forma de operar de la compañía. Tenemos la plataforma como habilitador, pero también enseñamos al cliente por qué debe operar diferente. No es simplemente una automatización, es una reconfiguración del modelo de negocio y un cambio de mindset. Acompañamos al cliente en esa transformación para que su éxito sea exponencial.

Contxto: Para finalizar, ¿cómo ves a Kognia en lo que queda de este año? ¿Cuáles son esos planes a futuro que están «craneando» para estos trimestres?

Luis Pardo: Tenemos una hoja de ruta de evolución de producto donde contemplamos la evolución de los modelos de lenguaje, de vectorización y las técnicas de nuestras soluciones. De aquí a final de año, queremos tener una plataforma que sea muy fácil de operar por parte de las compañías, donde nosotros la evolucionemos continuamente y ellos hagan sus configuraciones según su casuística. Si logramos esa agilidad, tendremos mayor adopción, mayor competitividad y productividad en el tejido empresarial, dejando una huella e impacto importante en la sociedad.

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