Por Jose Pulido
septiembre 13, 2023
Desde la toma de posesión de Joe Biden en 2021, Estados Unidos ha buscado reducir su dependencia de China y otros países lejanos en materia de manufactura y tecnología. Este cambio de paradigma ha abierto oportunidades para el nearshoring, o el traslado de operaciones comerciales a países cercanos, y América Latina se posiciona como una alternativa atractiva.
El nearshoring no sólo es relevante para grandes corporaciones. También está influyendo significativamente en la inversión de capital de riesgo en la región. México, representado por organizaciones como el Consejo Nacional de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación (Index), ha visto un auge en la inversión extranjera, incluido el capital de riesgo.
Al mismo tiempo, en 2022 las startups dentro de la industria de la logística y transporte en América Latina obtuvieron 67% menos capital que en 2021, un año histórico para las inversiones de riesgo, de acuerdo con un estudio de la organización de emprendedores Endeavor y el fondo de capital Glisco Partners.
Algunos de los factores decisivos para que esto sucediera consistían en la falta de comprensión por parte de los inversionistas en varios de los modelos de negocio tecnológico. Sin embargo, para este 2023 la tendencia para estar cambiando y cada vez son más los inversionistas que apuestan por las startups tecnológicas, incluyendo el sector de logística. Tal como demuestra el estudio de CB Insights sobre inversión de capital privado.
State of Fintech Q2 2023. (Source: BC Insights)
Otro factor decisivo para la expansión del nearshoring es –de acuerdo con Víctor Soulé, Socio Director de Cuentas y Mercados para EY Latinoamérica Norte, en Forbes– es la innovación tecnológica por parte de los jugadores dentro del sector y el papel fundamental que deben desempeñar las instituciones en términos de regulación, especialmente en el caso de México.
Brasil, el segundo país con el mayor potencial para el nearshoring según estudios del BID, ha sido más tímido en atraer estas inversiones. No obstante, la demanda latente de tecnología y modernización podría servir como un imán para el capital de riesgo, especialmente si se abordan desafíos estructurales como la falta de desarrollo tecnológico y políticas industriales modernas. Según The Logistics World, el país carioca tiene la posibilidad de aumentar sus exportaciones en USD $7,844 anuales.
La llegada de más empresas extranjeras a América Latina a través del nearshoring tiene un efecto dominó en el ecosistema de startups de la región. Uruguay, por ejemplo, con su estabilidad económica y política, ya está viendo un flujo de capital extranjero, según Inés Bonicelli de Uruguay XXI, en entrevista para The Logistics Wolrd. Estas inversiones ofrecen a las startups locales tanto financiamiento como oportunidades para asociaciones estratégicas y el acceso a mercados más grandes.
Argentina presenta un caso interesante. Aunque el país está plagado de desafíos económicos, la crisis ha dado lugar a un ecosistema de startups robusto y resistente, que busca soluciones innovadoras a problemas locales y regionales. Este entorno atrae la atención de los inversores de capital de riesgo, a pesar de los riesgos económicos.
El sitio BizLatin Hub señala la reubicación cercana de operaciones en América Latina ofrece múltiples ventajas para corporaciones internacionales que desean fortalecer sus equipos de tecnología de la información (TI), así como para las startups tecnológicas como las fintech, las cuales, cada vez más están ampliando sus servicios para recibir y hacer pagos extranjeros.
Algunas de las ventajas el nearshoring son:
América Latina tiene un ambiente de negocios que parece estabilizarse. Muchos países de la región tienen economías sólidas y políticas favorables a los negocios internacionales, lo que los convierte en lugares atractivos para la inversión y la expansión a largo plazo de grupos extranjeros.