Por Ana Herazo
agosto 5, 2026
La fintech chilena Blanco anunció el cierre de una ronda semilla de 5.2 millones de dólares, con Krealo, el brazo de venture capital de Credicorp, como inversionista líder, y con un tramo previo levantado en la plataforma de crowdfunding Broota que ya se había convertido en récord regional antes de que Krealo entrara. La compañía, que construye un banco digital nativo en IA para pymes en Latinoamérica, ha financiado más de US$250 millones a pequeños negocios desde que se fundó en 2024, con un déficit histórico inferior al 1%.
«Hay algo de esta ronda que como equipo nos emociona de verdad. Levantar capital públicamente tiene un riesgo: podría no funcionar y eso siempre te expone; pero decidimos hacerlo porque creíamos profundamente en lo que estamos construyendo», dijo Diego Contreras, CEO de Blanco.
La ronda se armó en dos partes. El primer tramo, cerca de US$2,23 millones, se levantó en Broota en septiembre de 2025 entre cerca de 50 inversionistas, incluidos Brian Thornton y la familia Hiller, y superó el récord anterior de la plataforma, que tenía Zapping desde 2024. José Antonio Berríos, gerente general de Broota, lo describió como una señal de «hacia dónde puede avanzar el mercado de capitales privados en Chile y la región», más allá de la cifra misma. El segundo tramo lo cerró Krealo en mayo de 2026, completando los US$5,2 millones y liderando la ronda.
Para dimensionar la cifra, según LAVCA, en el primer semestre de 2026 los cinco levantamientos fintech más grandes de la región sumaron US$3.200 millones, encabezados por CloudWalk en Brasil (US$1.100 millones) y Clip en México (US$500 millones). Blanco no compite en esa escala, pero sí en un nicho que empieza a atraer capital institucional por otra vía: el fondeo de pymes vía factoring impulsado por IA. La salvadoreña Ábaco, que ataca el mismo problema de flujo de caja en Centroamérica, cerró apenas un día antes que se conociera esta nota una ronda de US$53 millones (US$50 millones en deuda y US$2,6 millones en equity) con Accial Capital, en lo que sus inversionistas llamaron la ronda más grande levantada por una fintech centroamericana en etapa temprana.
El dato que más repiten Blanco y Krealo para justificar la apuesta es el de mora: según cifras de la propia compañía, la cartera morosa de Blanco se mueve por debajo del 15%, frente a un 20%-24% habitual en la industria del factoring pyme.
Adolfo Vinatea, CEO de Krealo, lo resumió así: «Blanco combina un equipo que conoce el factoring y financiamiento a pymes a fondo, una operación rentable desde temprano y una arquitectura nativa en IA con una experiencia 100% conversacional por WhatsApp». Es la misma tesis con la que Krealo co-invirtió en febrero de 2026, junto a Wellington Access Ventures y Collide Capital, en la Serie A de US$10 millones de Jelou, una fintech ecuatoriana que también automatiza operaciones financieras dentro de WhatsApp: apostar por infraestructura de IA conversacional antes que por apps de consumo.
La conexión de Krealo con la banca digital chilena no es nueva: Credicorp es el controlador de Tenpo, que en enero de 2026 se convirtió en el primer banco 100% digital de Chile tras la autorización de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), con más de 2,5 millones de clientes. Con Blanco, Krealo extiende esa apuesta del segmento de personas al de pymes.
Blanco no ha anunciado en qué otros mercados buscará replicar el modelo, pero con el respaldo de Krealo y una mora que hasta ahora se mantiene por debajo del promedio de la industria, la ronda le da margen para intentarlo mientras el resto del factoring pyme en la región todavía compite por escala.