Por Israel Pantaleón
febrero 23, 2026
El uso de la inteligencia artificial (IA) en las pequeñas y medianas empresas (Pymes) marca un punto de inflexión en el ecosistema empresarial mexicano. La edición 2025 del estudio Elevando la Madurez Financiera de las PyMEs Mexicanas ofrece una radiografía clara sobre cómo las pequeñas y medianas empresas adoptan tecnología, fortalecen su gestión y reducen vulnerabilidades en un entorno económico desafiante.
El análisis anual permite identificar tendencias, patrones de adaptación y avances concretos en profesionalización financiera, así lo considera Alejandro Toiber, country manager en Xepelin México en entrevista con Contxto.
“La investigación demuestra que las Pymes ya no observan la transformación digital como una promesa lejana, sino como una herramienta operativa. Durante 2024 predominó la cautela frente a la inteligencia artificial y los sistemas financieros avanzados. Sin embargo, en 2025 las empresas muestran mayor seguridad y determinación para integrar soluciones tecnológicas en su operación diaria”, sostiene Toiber.
Uno de los datos más relevantes del estudio confirma que el 51% de las pequeñas y medianas empresas (Pymes) ya utiliza herramientas de contabilidad o sistemas ERP para gestionar sus finanzas. Esta cifra no aparecía en 2024 y refleja un salto significativo en digitalización. El uso de sistemas de gestión financiera permite mayor control, trazabilidad y visibilidad sobre ingresos, gastos y flujo de efectivo.
La adopción de ERP y plataformas financieras habilita tres capacidades críticas: elaboración de presupuestos, proyección de flujo de efectivo y planificación de inversiones. Estas funciones fortalecen la toma de decisiones y reducen la improvisación. La tecnología transforma la información financiera en inteligencia accionable y elimina la dependencia exclusiva de hojas de cálculo básicas.
El estudio clasifica la madurez financiera en cuatro niveles: gestión reactiva, organizada, proactiva y estratégica. En 2024, el 40% de las empresas operaba bajo un esquema reactivo, sin procesos formales ni proyecciones claras. En 2025, ese porcentaje cayó a 26%, lo que representa una mejora sustancial en la estructura administrativa de las Pymes mexicanas.
El nivel organizado creció de 30% a 38%, mientras que el nivel proactivo avanzó de 20% a 26%. Estos movimientos evidencian que las empresas migran hacia esquemas con presupuestos formales, procesos definidos y uso de herramientas financieras. Aunque el nivel estratégico todavía no muestra un incremento relevante, la tendencia indica una transición sostenida hacia prácticas más sofisticadas y estables.
Para el directivo de Xepelin, el uso de la inteligencia artificial en Pymes también explica la reducción de barreras tecnológicas. “Históricamente, el costo representó el principal obstáculo para implementar ERP y sistemas financieros robustos. Hoy, la democratización de la inteligencia artificial disminuye esos costos y facilita el acceso incluso a empresas de menor tamaño”, comenta Toiber.
Otro reto relevante radica en la capacitación del personal. Muchas Pymes cuentan con talento operativo sólido, pero no siempre disponen de especialistas en tecnología financiera. Sin embargo, las nuevas herramientas integran interfaces de lenguaje natural y automatización avanzada, lo que simplifica su adopción y reduce la curva de aprendizaje.
La inteligencia artificial redefine la manera en que las empresas construyen y consumen tecnología. Actualmente, un empresario puede diseñar procesos, automatizar reportes o generar análisis financieros sin conocimientos técnicos avanzados. Esta accesibilidad acelera la innovación interna y permite crear soluciones adaptadas al ciclo de conversión de efectivo de cada negocio, sostiene el directivo de la startup.
Además, el estudio identifica cuatro fuerzas convergentes que influyen en la madurez financiera: presión económica, exigencias regulatorias, cambio generacional y mayor acceso a IA. Entre estos factores, la inteligencia artificial destaca por su impacto transversal, ya que potencia eficiencia, análisis predictivo y personalización del financiamiento.
El análisis sectorial proyecta oportunidades en manufactura y servicios hacia 2026, impulsadas por comercio internacional y fortalecimiento del mercado interno. Las Pymes muestran optimismo frente al entorno económico y buscan fuentes de financiamiento más personalizadas y eficientes, en línea con su estructura operativa y flujo de caja.
febrero 6, 2024
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