Por Jose Pulido
octubre 25, 2023
La Inteligencia Artificial (IA) ha revolucionado numerosos campos en el mundo contemporáneo, siendo la educación uno de los más prometedores. Esta tecnología tiene el potencial de alterar tanto las metodologías de enseñanza como las dinámicas de aprendizaje.
Un estudio de BlinkLearning revela que el 70% de los profesores en México ya utilizan contenido digital, ya sea propio o obtenido de Internet, lo que indica una transición equitativa del rango físico tradicional a lo digital. Además, aunque solo el 20% de los profesores han sido capacitados en competencias digitales, la mayoría ha notado un aumento en la motivación de los estudiantes debido al uso de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC).
Jorge Linares, Director de Ingresos de Nubiral, enfatiza la importancia de la innovación en este sector:
«La transformación digital en la educación trae beneficios notables para todos. Al implementar herramientas tecnológicas como la IA, las instituciones educativas pueden ser más eficientes, reducir costos y promover una educación más abierta e inclusiva.»
A pesar de los avances, América Latina todavía enfrenta desafíos educativos significativos. Aunque países como México y Brasil invierten más en educación en comparación con naciones como Estados Unidos o China, solo el 58% de las escuelas en América Latina tienen acceso a Internet, en comparación con el 97% en América del Norte.
En su «Guía de Inteligencia Artificial y Educación» de la UNESCO, se destaca que la IA puede abordar desafíos educativos al hacer que el aprendizaje sea accesible para más personas, permitiendo a los individuos decidir cuándo y dónde acceder a la información.
Según el estudio «El futuro de la Inteligencia Artificial en la Educación en América Latina» de Profuturo y OEI, se destaca que los funcionarios públicos tienen menos confianza en el liderazgo del mercado internacional en comparación con otros grupos en lo que respecta a la implementación de la inteligencia artificial en la educación. Esto resalta la necesidad e influencia que estas instituciones podrían tener en la regulación del uso de esta tecnología.
Roles de instituciones y actores seleccionados en el desarrollo de la IA en la educación en América Latina por grupo. (Fuente: Profuturo)
Por otro lado, los representantes del sector privado otorgan mayor importancia al papel de los mercados nacionales y emergentes, lo que indica su confianza en influir en el proceso. Así, en relación con los desafíos que enfrentan las startups tecnológicas, Linares cree:
«El principal desafío es comprender las expectativas del estudiante. En el mundo de las startups, identificar lo que el estudiante realmente quiere es crucial. Las plataformas deben ser más personalizadas y centradas en sus necesidades.»
Específicamente, hay una serie de desafíos que, según Linares, pueden agruparse como:
La IA en la educación tiene múltiples aplicaciones, desde diseñar currículos actualizados hasta crear exámenes personalizados. También permite evaluaciones remotas, ofrece aprendizaje personalizado y ayuda a los docentes a descubrir nuevas metodologías.
En 2021, se invirtieron casi USD $500 millones en startups de Edtech en América Latina, lo que refleja un crecimiento sustancial en el interés por la educación tecnológica en la región.
El sector EdTech y el emergente mercado de emprendedores y startups están tomando un papel predominante en la integración de la Inteligencia Artificial (IA) en la educación. Según el estudio de Profuturo, la mayoría de los encuestados ven a estas instituciones emergentes como líderes o actores clave impulsando la IA en la educación de la región.
Dimensión de los cambios que la Inteligencia Artificial generará en la educación en América Latina para 2030. (Fuente: Profuturo)
Por otro lado, es interesante observar cómo las grandes corporaciones internacionales de EdTech son percibidas con diferente relevancia en este desarrollo. La opinión general entre los encuestados es que estas multinacionales juegan un papel más secundario en la evolución de la IA aplicada en la educación latinoamericana. Esta percepción podría indicar una preferencia o confianza regional hacia actores locales y emergentes en educación.
Un punto crucial que Linares enfatiza es la necesidad de explotar adecuadamente los datos:
«La explotación de datos no se está llevando a cabo de la manera más efectiva. Se necesita el trabajo de científicos de datos para obtener insights valiosos que beneficien a las plataformas educativas.»
«El futuro de la educación se está escribiendo ahora. Existe una gran oportunidad para las EdTechs, especialmente si aprenden a explotar la información adecuadamente. La brecha tecnológica en América Latina se cerrará gradualmente, allanando el camino para una educación más inclusiva y personalizada», concluye Linares.
febrero 6, 2024
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