Por Sandra Pérez
marzo 9, 2022
Todo comenzó en Bogotá, Colombia, hace más de cinco años, cuando Felipe Villamarín, Sebastián Mejía y Simón Borrero crearon Rappi como una solución de delivery.
Ya existían servicios de entrega a domicilio, pero Rappi logró capitalizar el uso de bicicletas, un medio de transporte común en Latinoamérica, para combatir el tráfico y lograr entregas con mayor rapidez.
La startup comenzó repartiendo comida, víveres, medicamentos y haciendo entregas prácticamente de cualquier cosa. Ahora, la empresa se ha consolidado como una super app; una empresa que cubre distintas verticales de negocio en casi todos los 9 países donde opera.
Entre la oferta de la compañía se encuentran RappiMall (su solución de e-commerce), RappiFavor (mensajería), RappiAntojo (compra de productos en cualquier tienda), RappiMobility (opciones de movilidad), RappiEntertainment (juegos, música, eventos y más) y Rappi Travel (viajes).
Desde sus inicios, Rappi ha atraído la atención de los más grandes inversionistas en la región como DST Global, quien en 2018 lideró una ronda de inversión de $220 millones de dólares (mdd).
Softbank también inyectó capital por $1,000 mdd en 2019, una de las inversiones más grandes que ha hecho el fondo en la región y con la cual Rappi realmente atrajo aún más atención de inversionistas del mundo entero. Otros fondos con bastante visibilidad –incluyendo Delivery Hero, Y Combinator, Investo, Sequoia Capital y recientemente T. Rowe Price– han liderado las distintas rondas de la compañía.
Hasta ahora, Rappi cuenta con fondos por alrededor de $2,200 mdd, es un unicornio valorado en $5,25 mil mdd, y se espera que salga a bolsa próximamente.
Todos los hitos que ha marcado Rappi no sólo han representado un avance para esta compañía. Su éxito también ha dado pie a una nueva generación de fundadores que, gracias al aprendizaje hands on que tuvieron como empleados o inversionistas de una empresa de rápido crecimiento como Rappi, decidieron iniciar sus propias compañías con la bendición y guía de la empresa colombiana.
Este fenómeno conocido como el efecto multiplicador es común en el mundo del emprendimiento. Quizá la “mafia” más famosa es la de PayPal, pues algunos de sus fundadores y empleados más célebres, como Peter Thiel, Reid Hoffman y Elon Musk, fundaron empresas como Palantir, Tesla, y LinkedIn al salirse de la empresa de pagos.
En el caso de Latinoamérica, algo parecido había ocurrido antes con Linio. Varios ex empleados o inversionistas de Nubank también han creado sus propias compañías o invertido en otras.
Sin embargo, Rappi lleva la delantera. ALLVP, fondo de capital de riesgo en mexicano, estima que ex empleados o inversionistas de la startup colombiana han consolidado una «mafia»más joven que ya cuenta con más de 60 empresas.
Destacamos aquí a algunas de ellas:
Además de ser fundadores, muchos de los empleados de Rappi, incluyendo los fundadores, son inversionistas de empresas como Sumer, Jokr, HelloGuru, Frubana y otras startups que los ex Rappis han fundado.
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Por Contxto
diciembre 22, 2023